Hablar sobre temas delicados puede ser bastante intimidante tanto para los adultos como para sus hijos. Algunas veces, nuestra primera reacción a determinada pregunta o comentario es negativa. De hecho, cerramos la puerta de la comunicación en la cara de quien hizo la pregunta. Este “portazo” puede suscitarse por varias razones. Puede que nos sintamos inseguros de hablar sobre esos temas, que no tengamos la información correcta para responder a la pregunta o que no estemos preparados para conversar sobre temas difíciles con nuestros hijos. Sea cual fuere la razón, es importante que se asegure de que su hijo o hija sienta que la puerta al diálogo con usted está siempre abierta.
Un estudio nacional realizado por Child Trends realizó un seguimiento de 8,000 adolescentes de entre 12 y 16 años. El estudio se basaba en una serie de entrevistas anuales que comenzaron en 1997 y continuaron hasta el 2001. Las conclusiones de este estudio reforzaron investigaciones anteriores que concluían que los padres tienen un impacto significativo sobre las decisiones de sus hijos respecto del sexo. El poder de la comunicación puede hacer maravillas en las mentes de los adolescentes que deciden tener relaciones sexuales. Es responsabilidad de todos los padres expresarles a sus hijos sus valores y opiniones respecto de los temas afines a la sexualidad humana. Los hijos quieren escuchar lo que sus padres tienen para decir, y cuando la comunicación entre padres e hijos funciona correctamente, es más probable que los hijos respeten a sus padres y valoren su moral y sus creencias.
Si usted no tiene una comunicación franca con sus hijos sobre temas referidos a la sexualidad, ellos no podrán expresar sus inquietudes al respecto. Es mejor que reciban la información sobre sexo por parte de los adultos a que reciban mensajes erróneos de sus amigos. Así que empiece a hablar ahora con sus hijos y sepa siempre adónde van y qué están haciendo.
A continuación le mostramos algunos ejemplos de portazos a la comunicación seguidos de respuestas más acertadas que lo ayudarán a abrir las puertas de una buena comunicación. Además, la habilidad para la buena comunicación le ayudará a tener conversaciones diarias más satisfactorias con su hijo, más allá del tema que estén conversando. ¡Inténtelo! Sin duda verá resultados positivos.
Portazos a la comunicación
“Si vuelves a decir eso, te voy a…”
“Eso no es asunto tuyo.”
“¡No me importa lo que hagan tus amigos!”
“Hablaremos de eso cuando haga falta, no ahora.”
“Eso es cosa de hombres (mujeres)”
“¿Por qué me preguntas eso?”
“Eres muy joven y no lo entenderías.”
Puertas abiertas para la comunicación
“¿Cuál es tu opinión?”
“¿Sabes lo que eso significa?”
“Es por eso que me siento así...”
“Ésa es una muy buena pregunta.”
“Realmente no lo sé, pero voy a averiguarlo.”
Otros consejos prácticos para la comunicación
Utilice estos consejos prácticos de comprobada eficacia:
¡La práctica ayuda mucho! “Leí que lo mejor es utilizar los nombres correctos para las partes del cuerpo, así que practiqué decirlos frente al espejo. Además, conseguí un buen libro en la biblioteca y leí algunos capítulos con mi hija de 11 años. Al principio ella también estaba nerviosa, pero lo superamos rápidamente. Leer el libro ayudó de verdad. Ahora las dos utilizamos libros y artículos de revistas para comenzar nuestras conversaciones sobre sexo y valores.”
Escuche, y hágalo de corazón. “Mis padres nunca hablaron conmigo del tema, así que recibí mucha información errónea sobre el sexo de parte de mis amigos. Quiero guiar a mis hijos, transmitirles información veraz y enseñarles mis valores sobre el sexo y otros temas. También quiero saber qué es lo que ellos piensan. La mejor forma de lograr que mi mensaje sea entendido es escuchar también lo que mis hijos tienen para decir.”
Mantenga el rumbo. “Lo que funciona en mi caso es no complicarme con las respuestas. Solía continuar hasta que mi hijo perdía la atención por completo. Allí estaba yo, entrando en grandes detalles y todo lo que mi hijo quería era una respuesta directa. Me resulta útil darle en primer lugar los hechos, y luego agregar mis valores y expectativas.”
Utilice momentos oportunos para el aprendizaje. “Encuentre el momento adecuado para comenzar la charla. Utilice un programa de TV, un noticiero, una revista e incluso carteles publicitarios para comenzar a hablar sobre sexo. Diga algo como “¿Crees que el muchacho de la serie debe tener relaciones sexuales con su novia para que ella no lo abandone?” O, “Esa modelo usa ropa demasiado pequeña. ¿Por qué crees que la gente se viste de esa forma? Me di cuenta de que estas pequeñas conversaciones dan buenos resultados.”