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Sentirse presionado

La frase “presión de los pares” se utiliza todo el tiempo. Los maestros y tus padres te advierten que “tengas cuidado” y que “simplemente digas que no”. Ellos consideran que la presión de los pares es una actividad adolescente muy peligrosa, pero en su mayor parte, están equivocados. Los adolescentes pueden burlarse de esta discusión, pero en el fondo saben que la presión de los pares es un problema real. No es sólo que tus amigos te presionan a menudo para que hagas determinadas cosas, sino que tú también presionas a otras personas. Así que, ¿cuál es el problema con la presión de los pares?

¿Qué es la PRESIÓN DE LOS PARES?

Un par es alguien de tu nivel. En el caso de los adolescentes, generalmente se trata de alguien de la misma edad.

La presión es cuando alguien trata de persuadirte para que hagas algo en particular o logra que lo hagas. También es la sensación que tienes cuando alguien trata de hacerte hacer algo.

¡La presión de los pares no siempre es mala! De hecho, generalmente es algo bueno. Los pares te pueden presionar para que te inscribas en un club o equipo deportivo, para que participes en alguna actividad extracurricular o para que NO pruebes algo que no quieres, como el alcohol, las drogas o el sexo.

En una encuesta reciente, realizada por la campaña nacional para evitar el embarazo adolescente (National Campaign to Prevent Teen Pregnancy), las muchachas adolescentes informaron que el 58% de las adolescentes sienten que los pares tienen un efecto “muy positivo” o “relativamente positivo” sobre sus decisiones con respecto a las relaciones sexuales.

Durante la adolescencia es normal que un joven se aleje de su familia y se independice un poco. Como adolescente, esto puede ser no sólo emocionante sino también un poco aterrador. Los padres sienten pavor de que esto suceda. Cuando eres adolescente, dejarás de buscar en tu familia apoyo y aprobación para tus decisiones y querrás que tus amigos piensen que lo que haces es “buena onda”.

Como ya mencionáramos, esta separación entre padres e hijos es aterradora para los padres porque sienten que están perdiendo el control sobre tu vida y…....¡TIENEN RAZÓN!

ENTONCES, ¿QUÉ DEBES HACER?

Lo que debes hacer es ser un adolescente responsable y enseñarle a tus padres a que confíen en ti. Si lo logras, entonces tus padres no se sentirán tan amenazados y te darán más espacio. Es asombroso lo efectivo que es esto. Lamentablemente, cuando los adolescentes se portan mal, los padres se enojan, se vuelven más estrictos y establecen más reglas. Es bueno que tú también te des cuenta de esto.

El ser responsable no quiere decir que tengas que ser aburrido y mala onda. La clave para ser responsable es ser honesto con tus padres. Es normal correr riesgos cuando eres adolescente; es parte de definir tu identidad. Lo que necesitas hacer es correr riesgos que sean seguros. Suena tonto, pero es cierto. No hay nada de buena onda o de divertido en ser adicto a las drogas, tener un bebé cuando eres adolescente, matar a alguien en un accidente automovilístico estando ebrio o matarte a ti mismo por un riesgo estúpido.

Establece tus niveles de experimentación y busca amigos que piensen como tú. Las muchachas son bastante buenas para hacer esto. En general, si eres una muchacha y te juntas con un grupo de muchachas que en su mayoría no están en ningún grupo de riesgo (lo que significa que no beben, no consumen drogas ni tienen relaciones sexuales), entonces es menos probable que participes en esas actividades de alto riesgo. Incluso si hay algunas muchachas en tu grupo que se podrían considerar de “alto riesgo”, el efecto del grupo es mayor que el de una persona sola y, por lo tanto, es poco probable que corras riesgos. Los muchachos por naturaleza se arriesgan un poco más sin importar lo que hagan sus amigos. De modo que si eres muchacho; ten conciencia de los riesgos que implica lo que haces.

En lo que a “sólo di NO” respecta, trata de ponerte en una situación en la que decir sí sea algo bueno, como inscribirte en un club de deportes, en vez de hacer algo que sea poco seguro y perjudicial.